Un EPP dañado o desgastado ofrece una falsa sensación de seguridad que puede ser fatal. Establecer una rutina rápida pero estricta de inspección visual y funcional es vital antes de exponerse a cualquier riesgo.
Guía paso a paso para la inspección
- Protección de manos (Guantes industriales): Revisa que no existan perforaciones, costuras deshilachadas, cristalización por químicos o desgaste excesivo en las zonas de fricción (palma y falanges).
- Protección contra caídas (Arneses y líneas de vida): Busca cortes, quemaduras o desgaste en las cintas de poliéster. Verifica que las argollas en «D» y los mosquetones no tengan fisuras, deformaciones ni rastro de corrosión, y que los gatillos de seguridad cierren automáticamente.
- Protección de cabeza (Cascos): Presiona ligeramente el casquete para detectar fisuras ocultas. Asegúrate de que la suspensión interna (tafilete) no esté rota y mantenga la distancia correcta entre la cabeza y la estructura exterior.
- Protección ocular: Limpia los lentes y verifica que no tengan rayaduras profundas que afecten la visibilidad o debiliten la resistencia al impacto.
Regla de oro: Si un equipo muestra signos de debilidad estructural o estuvo involucrado en un evento de impacto (como una caída detenida por un arnés), debe ser retirado de servicio e inutilizado inmediatamente.